lunes, 4 de mayo de 2026

Las Jerarquías Angélicas

 Para guardar y alimentar la naturaleza espiritual de la humanidad, y para ayudar al desenvolvimiento de la chispa interna de divinidad dentro de la llama de maestría consciente, la hueste angélica fue enviada hacia la Tierra, para permanecer al lado de la humanidad, radiando el amor, la fe, la voluntad del Padre dentro de la atmósfera y aura de la conciencia Divina y evolucionante en cada hombre.

La Hueste angélica estaba bajo la dirección de los siete Grandes Arcángeles, quienes vinieron desde el Sol Central de nuestro sistema, y permanecieron dentro de nuestro Sol físico hasta que los Elhoim hubieron preparado los planetas los cuales iban a estar a su cargo desde la sustancia de luz primordial y sin forma del cuerpo de Dios.

A la hueste angélica, por medio de la asociación con la humanidad y el reino elemental, le fue prometido que ellos, en un momento, podrían alcanzar el estado de Arcángeles y convertirse en poderes guardianes, en sistemas de mundos todavía no nacidos de la conciencia de futuros Señores Solares.

La obediencia a Dios, el creador de todo bien, es la naturaleza de la hueste angélica. La absoluta fe en el ''completo poder" de Dios para hacer los así llamados "milagros", es su sentimiento.

Por respeto al libre albedrío elegido por los individuos encarnados sobre la Tierra los atraen sólo aquellos que pueden creer en ellos, los aman y desean servir con ellos. Su innata cortesía no les permite actuar en los mundos de aquellos que los rechazan. Así, un aumento de la conciencia de su presencia y una demanda siempre en expansión de su asistencia es un muy poderoso magneto que los atrae cerca de la gente de la Tierra, y particularmente, a esos que desean tener un contacto consciente con su radiante presencia.

Entre sus muchas y diversas ocupaciones, es sabio para el chela desarrollar en la conciencia de aquellos que vienen dentro del compás de su esfera personal de influencia, un conocimiento consciente de estos invisibles (para el humano) pero poderosos ayudantes. Esto puede ser hecho más eficazmente cuando el chela mismo ha aceptado en sus propios sentimientos la existencia y presencia de los ángeles aquí.

El desarrollo de tal convicción de la presencia y realidad de la hueste angélica puede ser activado individualmente en los sentimientos de los chelas sinceros; pensando en la hueste angélica, invitándolos a asistirlos, contemplando sus retratos y, generalmente, impregnando conscientemente la conciencia externa con las palabras.

Radiación de los ángeles:

Cuando el chela se ha probado a sí mismo, sin ninguna duda, que la hueste angélica es real, entonces el aura de ese chela forma una positiva presión de convicción de la presencia de los ángeles, dentro de los mundos de aquellos que él contacta de vez en cuando.

Cuando un chela está dudoso en cuanto a la realidad de la hueste angélica, todos sus esfuerzos para convencer a otros de menor luz de la realidad de los ángeles, tendrán poco efecto sobre las conciencias de aquellos que son escépticos e incrédulos

La humanidad, en masa, es influida mayormente por los sentimientos de aquellos a su alrededor. Por lo tanto Nosotros les pedimos hacer de la hueste angélica sus diarios compañeros y así, a través de sus sentimientos de su realidad, ustedes harán mucho para ayudar en el restablecimiento de la asociación espiritual entre la hueste angélica y la humanidad.

¡PRUEBEN! No a través del esfuerzo de la voluntad humana, sino por el muy grato ejercicio de practicar, mediante sus propios pensamientos y sentimientos, para lograr la aceptación de esos seres angélicos de manera que puedan venir dentro de sus auras, hogares, mundos y asuntos. Así ustedes sirven al Maestro Ascendido Saint Germain, cuya asignación es la unión de los reinos de los ángeles y los hombres en esta Nueva Edad Dorada que El está destinado a exteriorizar.

¡La hueste angélica es un real gozo para Mí porque su naturaleza es la OBEDIENCIA AMOROSA a Dios y a sus mensajeros, en todo momento!. Entre los ángeles nunca hay los argumentos de "razón" y "lógica" para causar vacilación y retraso en su servicio. Así tanta energía es economizada y utilizada para el desarrollo y cumplimiento del plan divino en cada esfera, en la cual ellos sirven.

Los ángeles Saben que la voluntad de Dios es el bien y se apresuran a llevar las "buenas nuevas" a dondequiera que sean enviados a servir. Este es ciertamente un delicioso contraste para el algunas veces mal dispuesto servicio de la humanidad, cuyas energías son frecuentemente agotadas considerando los "pro" y los "contra" de cada sugerencia hecha por los Grandes Seres, hasta que el momento cósmico del cumplimiento pasa de largo y el servicio que pudo haber sido realizado se deja sin hacer. ¡Dios bendiga a los ángeles!. ¡Yo los amo, a cada uno!

Porque la hueste angélica es tan desinteresada, a menudo aquellos a quienes sirven no saben ni siquiera de la presencia de sus benefactores y no pueden explicarse, incluso a ellos mismos, el despertar del deseo de hacer la Voluntad de Dios. La hueste angélica no está interesada en el reconocimiento de su presencia y servicio, sino sólo con los efectivos trabajos realizados, en despertar el alma hacia un deseo de expandir las fronteras del reino de Dios. Así, muchos individuos sinceros quienes reciben un "llamado a realizar la Voluntad de Dios", se olvidan completamente de la estimulación de ese deseo por los Ángeles del Amor.

Esto es igualmente cierto para los individuos encarnados viviendo sobre la Tierra hoy. La humanidad, en masa, no es capaz de conocer los designios de Dios para ellos mismos o para otros. Ellos han caído bajo el grave error de "juzgar de acuerdo a las apariencias humanas" y no son lo suficientemente pacientes ni amorosos para conocer el motivo detrás de las acciones que algunas veces son expresadas torpemente por un compañero. Los ángeles del amor conocen el motivo detrás de todos los esfuerzos y, dondequiera que el motivo es sincero, no teñido por el deseo humano de ganancia y enriquecimiento personal, ellos se paran desinteresada y amorosamente en el aura de esas personas, ayudándolas, siempre a cumplir sus aspiraciones, sueños, visiones e ideas. Literalmente estrechan a tales personas en sus brazos de amor, soteniénolos a través de horas de prueba y aparente fracaso, hasta que los individuos tienen éxito y otra expresión de la Santa Voluntad de Dios se hace disponible para el beneficio de la raza.

        El Morya

La Luz.

 LA LUZ opte por cambiar Dios, por tao, Universo o como su creencia o no creencia se lo proponga, es unir y no separar.

Luz - éste es un acto creativo de la Naturaleza Divina. Distingue el creador del increado, el temporal del eterno transitorio del real.

La Luz - éste es el primer acto de despertar en la Naturaleza Viviente. Y por "despertar" nosotros queremos decir el paso de la Naturaleza de la condición ilimitada en la limitada.

Si usted pregunta a los físicos contemporáneos sobre la luz ellos lo definirán como una sucesión de vibraciones dentro de que están incluidos siete colores, del rojo al índigo. Éstos son el bajo y el alto límite entre que la luz se manifiesta en el mundo físico. Más precisamente, éstos son los límites dentro de los que el hombre percibe la luz.

¿Pero es la luz en su esencia las vibraciones? De hecho, las vibraciones son una parte de la luz pero la luz misma no es la vibración.

La pregunta de luz es un asunto que conviene a los hombres más avanzados que son constituidos diferentemente, que son los hombres contemporáneos. Un tiempo largo será necesario para los cuerpos de los hombres ser desarrollado así que ellos pueden darse cuenta de los fenómenos vivientes de la naturaleza en su verdadera forma.

Si usted les pregunta a esos hombres avanzados por el origen de luz que los hombres corrientes perciben, ellos explicarán a usted que algún otro tipo de vibraciones de luz vienen a la tierra del espacio cósmico y alcanzándolo ellos se transforman para crear la luz ordinaria. Sin embargo, detrás de la luz ordinaria que es sólo una reflexión, es otros tipos de energías, y atrás de estas energías es la inteligencia.

Para aquellos que pueden ver, todo en la Naturaleza Viviente es la luz. Todo en la tierra, todos los minerales,  las plantas, los animales, así como los cuerpos de los hombres, no es nada más que la luz, transformada en sus manifestaciones más variadas.

Para aquellos que pueden ver, la luz no es inanimada; sólo no consiste en las vibraciones, como se afirma hoy.

La luz viene de la vida.

Cuando el Amor se manifiesta, la vida nace. Y cuando la vida se manifiesta, la luz aparece.

Por consiguiente el gran principio de la vida es el productor de la luz. Y enciende produce todas ¡as formas vivientes en la Naturaleza. Es el factor más poderoso en el trabajo creativo de la Naturaleza.

Eso es por qué se escribe: Dios es Luz. Dios en Su esencia no es luz, pero produce la luz y se manifiesta en el.  Su Espíritu es el portador de la luz completa.

El alma comprende Dios como la luz infinito sin las sombras. Comprende Su Unidad en la luz manifestada.

Esta luz tiene muchos grados de la manifestación. La luz que nosotros percibimos en el mundo físico difiere de la luz que brilla en el mundo Espiritual, así como difiere de la luz que ilumina el mundo Divino.

Un hombre debe tener la visión espiritual en el orden de percibir y comprender la luz espiritual o la iluminación. Entonces un mundo magnifico será abierto a él, un mundo en que la iluminación reine. Esta iluminación  está viva y racional y  todos los grandes místicos que tienen esta iluminación dentro de ellos pueden ver un mundo ilimitado, pulsando con los colores más suaves, más delicados y bonitos que llenan sus almas de los arroyos de la vida.

Por consiguiente, para aquellos que pueden ver, la iluminación es que mil veces más  real que este mundo. La Luz que nosotros percibimos  en el mundo físico es sólo una reflexión, una reacción a esta iluminación.

La luz viviente es la gran fuerza creativa en la naturaleza que crea las formas de los pensamientos del hombre, de los deseos del hombre y sus emociones. Sobra el espíritu del hombre, la mente del hombre. Nadie podría pensar o podría sentirse sin él. La iluminación hace cosas, aclarar, causa a la mente de pensar  y razonar lógicamente. Es la luz que la intuición percibe espontáneamente.

Por consiguiente, ninguna actividad mental, ningún proceso orgánico puede ocurrir sin la presencia de la luz.

El grado de desarrollo de todos los seres depende en la calidad y cantidad de la luz que ellos poseen.

Esta norma también aplicarse al hombre. Un hombre difiere de otro según el grado de su luz. El carácter del hombre, su inteligencia y su elevación  espiritual se juzga según la calidad  y cantidad  de luz que él percibe y manifiesta.

Por consiguiente, un hombre es conocido por la luz de su vida. Cuando un hombre entra en el mundo de la razón, es conocido por su luz de donde él viene y qué tipo de vida que él vive.

Si un hombre ha cumplido la voluntad de Dios, cuando él entra en el mundo de la razón, él se envolverá con tal alegría, tal luz, tal bendición como que él se sentirá si él fuera el dueño del mundo entero. Donde que él mira, él verá solo luz, ilimitada luz y ningún otro objeto. Dentro de esta luz ilimitada no hay ninguna sombra. Es un fulgor incesante e infinito.

Las manifestaciones de la vida inteligente siempre son distinguidas por la presencia de la luz. Y el grado de la inteligencia es juzgado por el grado de la luz. Más la luz que emana de un ser inteligente es radiante, intenso, suave y delicada, más poderosamente él ilumina y da significando a la vida y más alto es la inteligencia que él trae.

De este punto de vista, la luz que existe en el espacio revela que la razón existe en al naturaleza.

Todas las estrellas y planetas que nosotros vemos brillando en el espacio están  son entidades vivas, racionales que envían su luz.

La luz del sol también es producida por muchas entidades racionales que envían su inteligencia en la forma de luz.

En su esencia, el hombre, también es luz, Todas las personas buenas están brillando y todos los malos, que han perdido el significado  de la vida, son oscuros. La luz oscura, fluctuando emana de ellos.

Todas las personas buenas son “Estrellas”. Esta no es una figura de discurso, pero una realidad. La vida presente entera del hombre y todos de sus vidas futuras depende en la luz de su “Estrella”. Esta estrella es el tesoro de su vida.

Cuando Cristo vino a la tierra, su estrella vino con él. Pero solo fue visto por los tres hombres sabios del Este. Cuando Cristo viene de nuevo a la tierra, su estrella será diez veces más  luminosa que era hace dos mil años. Pero solo será vista por aquellos  que están listos a aceptar la luz divina.

Esto es porque Cristo vendrá como una luz interna en las mentes y los corazones de los hombres. Esta luz atraerá a los hombres entre ellos y los unirá interiormente.

Estos hombres serán los hombres de la luz, los hombres con “Estrellas”.

Tales hombres con “Estrellas” eran una vez los apóstoles. Cuando subió de muerto, muchas “estrellas” aparecían. Ellas eran las “lenguas ardientes” a las que la escritura se refiere de una manera velada. Estas estrellas emitieron tal gran luz que una unión  se hizo entre los mundos visibles e invisibles, entre los apóstoles y los seres inteligentes, radiantes, los habitantes del cielo.

Cuando semejante luz envuelve un alma, no se vacila, no duda. Este es uno de los más grandes momentos en la vida de un hombre. Un sentimiento noble, tierno nace en ese momento y brilla calladamente y continuamente adelante. Este sentimiento es tierno y delicado, todavía intenso. Posee semejante el poderío interno que el hombre se pone invencible.

Así, si usted desea comprender la luz, camine donde la luz pasea. ¿La luz entra solo en los palacios reales?. Entra en los lugres limpios y sucios. Se ensucian las manos de la luz viviente. ¡Y si la luz que es tan elevada, baja y sucia sus manos con los pecados de hombres, cuanto más han los hombres en la tierra que hagan eso!.

La luz no detiene a nada. Penetra en los lugares más oscuros para iluminar y avivarlos. Esta es gran humildad. El hombre debe de aprender la humildad de la luz.

Si usted no posee la humildad de la luz, nada se volverá de usted.

¡Sea como la luz!. La luz va por todas partes, paso a través de todo pero no permanece allí. No una partícula de la luz se queda donde ha entrado. La luz constantemente abraza la tierra.

¡Como de grande es el corazón de la luz!.

¡Siga el camino de la luz!. El camino de la luz es un camino en que no hay ningún polvo.

No se olvide de una cosa más: si, en el camino que usted sigue, su estrella constantemente sube, usted está en el camino de la luz. Si, en el camino que usted sigue, su estrella constantemente oscurece, usted está en el camino de la oscuridad.

Cuando usted pierde el significado de vida, busca que es brillante. ¡Y que qué brilla eternamente y nunca disminuye es la Sabiduría!.

¡Sea el amigo del que brilla, la Sabiduría!. De dará el conocimiento. El conocimiento lo vestirá en el más bonito de los vestidos; la luz, porque la luz es el vestido del conocimiento.

Si usted desea permanecer libre, esté como la luz. La luz es libre.

Si usted desea ser fuerte, piensa de la luz. La luz es fuerte y viva.

 ¡Ama la Luz y sea libre!