lunes, 4 de mayo de 2026

Las Jerarquías Angélicas

 Para guardar y alimentar la naturaleza espiritual de la humanidad, y para ayudar al desenvolvimiento de la chispa interna de divinidad dentro de la llama de maestría consciente, la hueste angélica fue enviada hacia la Tierra, para permanecer al lado de la humanidad, radiando el amor, la fe, la voluntad del Padre dentro de la atmósfera y aura de la conciencia Divina y evolucionante en cada hombre.

La Hueste angélica estaba bajo la dirección de los siete Grandes Arcángeles, quienes vinieron desde el Sol Central de nuestro sistema, y permanecieron dentro de nuestro Sol físico hasta que los Elhoim hubieron preparado los planetas los cuales iban a estar a su cargo desde la sustancia de luz primordial y sin forma del cuerpo de Dios.

A la hueste angélica, por medio de la asociación con la humanidad y el reino elemental, le fue prometido que ellos, en un momento, podrían alcanzar el estado de Arcángeles y convertirse en poderes guardianes, en sistemas de mundos todavía no nacidos de la conciencia de futuros Señores Solares.

La obediencia a Dios, el creador de todo bien, es la naturaleza de la hueste angélica. La absoluta fe en el ''completo poder" de Dios para hacer los así llamados "milagros", es su sentimiento.

Por respeto al libre albedrío elegido por los individuos encarnados sobre la Tierra los atraen sólo aquellos que pueden creer en ellos, los aman y desean servir con ellos. Su innata cortesía no les permite actuar en los mundos de aquellos que los rechazan. Así, un aumento de la conciencia de su presencia y una demanda siempre en expansión de su asistencia es un muy poderoso magneto que los atrae cerca de la gente de la Tierra, y particularmente, a esos que desean tener un contacto consciente con su radiante presencia.

Entre sus muchas y diversas ocupaciones, es sabio para el chela desarrollar en la conciencia de aquellos que vienen dentro del compás de su esfera personal de influencia, un conocimiento consciente de estos invisibles (para el humano) pero poderosos ayudantes. Esto puede ser hecho más eficazmente cuando el chela mismo ha aceptado en sus propios sentimientos la existencia y presencia de los ángeles aquí.

El desarrollo de tal convicción de la presencia y realidad de la hueste angélica puede ser activado individualmente en los sentimientos de los chelas sinceros; pensando en la hueste angélica, invitándolos a asistirlos, contemplando sus retratos y, generalmente, impregnando conscientemente la conciencia externa con las palabras.

Radiación de los ángeles:

Cuando el chela se ha probado a sí mismo, sin ninguna duda, que la hueste angélica es real, entonces el aura de ese chela forma una positiva presión de convicción de la presencia de los ángeles, dentro de los mundos de aquellos que él contacta de vez en cuando.

Cuando un chela está dudoso en cuanto a la realidad de la hueste angélica, todos sus esfuerzos para convencer a otros de menor luz de la realidad de los ángeles, tendrán poco efecto sobre las conciencias de aquellos que son escépticos e incrédulos

La humanidad, en masa, es influida mayormente por los sentimientos de aquellos a su alrededor. Por lo tanto Nosotros les pedimos hacer de la hueste angélica sus diarios compañeros y así, a través de sus sentimientos de su realidad, ustedes harán mucho para ayudar en el restablecimiento de la asociación espiritual entre la hueste angélica y la humanidad.

¡PRUEBEN! No a través del esfuerzo de la voluntad humana, sino por el muy grato ejercicio de practicar, mediante sus propios pensamientos y sentimientos, para lograr la aceptación de esos seres angélicos de manera que puedan venir dentro de sus auras, hogares, mundos y asuntos. Así ustedes sirven al Maestro Ascendido Saint Germain, cuya asignación es la unión de los reinos de los ángeles y los hombres en esta Nueva Edad Dorada que El está destinado a exteriorizar.

¡La hueste angélica es un real gozo para Mí porque su naturaleza es la OBEDIENCIA AMOROSA a Dios y a sus mensajeros, en todo momento!. Entre los ángeles nunca hay los argumentos de "razón" y "lógica" para causar vacilación y retraso en su servicio. Así tanta energía es economizada y utilizada para el desarrollo y cumplimiento del plan divino en cada esfera, en la cual ellos sirven.

Los ángeles Saben que la voluntad de Dios es el bien y se apresuran a llevar las "buenas nuevas" a dondequiera que sean enviados a servir. Este es ciertamente un delicioso contraste para el algunas veces mal dispuesto servicio de la humanidad, cuyas energías son frecuentemente agotadas considerando los "pro" y los "contra" de cada sugerencia hecha por los Grandes Seres, hasta que el momento cósmico del cumplimiento pasa de largo y el servicio que pudo haber sido realizado se deja sin hacer. ¡Dios bendiga a los ángeles!. ¡Yo los amo, a cada uno!

Porque la hueste angélica es tan desinteresada, a menudo aquellos a quienes sirven no saben ni siquiera de la presencia de sus benefactores y no pueden explicarse, incluso a ellos mismos, el despertar del deseo de hacer la Voluntad de Dios. La hueste angélica no está interesada en el reconocimiento de su presencia y servicio, sino sólo con los efectivos trabajos realizados, en despertar el alma hacia un deseo de expandir las fronteras del reino de Dios. Así, muchos individuos sinceros quienes reciben un "llamado a realizar la Voluntad de Dios", se olvidan completamente de la estimulación de ese deseo por los Ángeles del Amor.

Esto es igualmente cierto para los individuos encarnados viviendo sobre la Tierra hoy. La humanidad, en masa, no es capaz de conocer los designios de Dios para ellos mismos o para otros. Ellos han caído bajo el grave error de "juzgar de acuerdo a las apariencias humanas" y no son lo suficientemente pacientes ni amorosos para conocer el motivo detrás de las acciones que algunas veces son expresadas torpemente por un compañero. Los ángeles del amor conocen el motivo detrás de todos los esfuerzos y, dondequiera que el motivo es sincero, no teñido por el deseo humano de ganancia y enriquecimiento personal, ellos se paran desinteresada y amorosamente en el aura de esas personas, ayudándolas, siempre a cumplir sus aspiraciones, sueños, visiones e ideas. Literalmente estrechan a tales personas en sus brazos de amor, soteniénolos a través de horas de prueba y aparente fracaso, hasta que los individuos tienen éxito y otra expresión de la Santa Voluntad de Dios se hace disponible para el beneficio de la raza.

        El Morya

La Luz.

 LA LUZ opte por cambiar Dios, por tao, Universo o como su creencia o no creencia se lo proponga, es unir y no separar.

Luz - éste es un acto creativo de la Naturaleza Divina. Distingue el creador del increado, el temporal del eterno transitorio del real.

La Luz - éste es el primer acto de despertar en la Naturaleza Viviente. Y por "despertar" nosotros queremos decir el paso de la Naturaleza de la condición ilimitada en la limitada.

Si usted pregunta a los físicos contemporáneos sobre la luz ellos lo definirán como una sucesión de vibraciones dentro de que están incluidos siete colores, del rojo al índigo. Éstos son el bajo y el alto límite entre que la luz se manifiesta en el mundo físico. Más precisamente, éstos son los límites dentro de los que el hombre percibe la luz.

¿Pero es la luz en su esencia las vibraciones? De hecho, las vibraciones son una parte de la luz pero la luz misma no es la vibración.

La pregunta de luz es un asunto que conviene a los hombres más avanzados que son constituidos diferentemente, que son los hombres contemporáneos. Un tiempo largo será necesario para los cuerpos de los hombres ser desarrollado así que ellos pueden darse cuenta de los fenómenos vivientes de la naturaleza en su verdadera forma.

Si usted les pregunta a esos hombres avanzados por el origen de luz que los hombres corrientes perciben, ellos explicarán a usted que algún otro tipo de vibraciones de luz vienen a la tierra del espacio cósmico y alcanzándolo ellos se transforman para crear la luz ordinaria. Sin embargo, detrás de la luz ordinaria que es sólo una reflexión, es otros tipos de energías, y atrás de estas energías es la inteligencia.

Para aquellos que pueden ver, todo en la Naturaleza Viviente es la luz. Todo en la tierra, todos los minerales,  las plantas, los animales, así como los cuerpos de los hombres, no es nada más que la luz, transformada en sus manifestaciones más variadas.

Para aquellos que pueden ver, la luz no es inanimada; sólo no consiste en las vibraciones, como se afirma hoy.

La luz viene de la vida.

Cuando el Amor se manifiesta, la vida nace. Y cuando la vida se manifiesta, la luz aparece.

Por consiguiente el gran principio de la vida es el productor de la luz. Y enciende produce todas ¡as formas vivientes en la Naturaleza. Es el factor más poderoso en el trabajo creativo de la Naturaleza.

Eso es por qué se escribe: Dios es Luz. Dios en Su esencia no es luz, pero produce la luz y se manifiesta en el.  Su Espíritu es el portador de la luz completa.

El alma comprende Dios como la luz infinito sin las sombras. Comprende Su Unidad en la luz manifestada.

Esta luz tiene muchos grados de la manifestación. La luz que nosotros percibimos en el mundo físico difiere de la luz que brilla en el mundo Espiritual, así como difiere de la luz que ilumina el mundo Divino.

Un hombre debe tener la visión espiritual en el orden de percibir y comprender la luz espiritual o la iluminación. Entonces un mundo magnifico será abierto a él, un mundo en que la iluminación reine. Esta iluminación  está viva y racional y  todos los grandes místicos que tienen esta iluminación dentro de ellos pueden ver un mundo ilimitado, pulsando con los colores más suaves, más delicados y bonitos que llenan sus almas de los arroyos de la vida.

Por consiguiente, para aquellos que pueden ver, la iluminación es que mil veces más  real que este mundo. La Luz que nosotros percibimos  en el mundo físico es sólo una reflexión, una reacción a esta iluminación.

La luz viviente es la gran fuerza creativa en la naturaleza que crea las formas de los pensamientos del hombre, de los deseos del hombre y sus emociones. Sobra el espíritu del hombre, la mente del hombre. Nadie podría pensar o podría sentirse sin él. La iluminación hace cosas, aclarar, causa a la mente de pensar  y razonar lógicamente. Es la luz que la intuición percibe espontáneamente.

Por consiguiente, ninguna actividad mental, ningún proceso orgánico puede ocurrir sin la presencia de la luz.

El grado de desarrollo de todos los seres depende en la calidad y cantidad de la luz que ellos poseen.

Esta norma también aplicarse al hombre. Un hombre difiere de otro según el grado de su luz. El carácter del hombre, su inteligencia y su elevación  espiritual se juzga según la calidad  y cantidad  de luz que él percibe y manifiesta.

Por consiguiente, un hombre es conocido por la luz de su vida. Cuando un hombre entra en el mundo de la razón, es conocido por su luz de donde él viene y qué tipo de vida que él vive.

Si un hombre ha cumplido la voluntad de Dios, cuando él entra en el mundo de la razón, él se envolverá con tal alegría, tal luz, tal bendición como que él se sentirá si él fuera el dueño del mundo entero. Donde que él mira, él verá solo luz, ilimitada luz y ningún otro objeto. Dentro de esta luz ilimitada no hay ninguna sombra. Es un fulgor incesante e infinito.

Las manifestaciones de la vida inteligente siempre son distinguidas por la presencia de la luz. Y el grado de la inteligencia es juzgado por el grado de la luz. Más la luz que emana de un ser inteligente es radiante, intenso, suave y delicada, más poderosamente él ilumina y da significando a la vida y más alto es la inteligencia que él trae.

De este punto de vista, la luz que existe en el espacio revela que la razón existe en al naturaleza.

Todas las estrellas y planetas que nosotros vemos brillando en el espacio están  son entidades vivas, racionales que envían su luz.

La luz del sol también es producida por muchas entidades racionales que envían su inteligencia en la forma de luz.

En su esencia, el hombre, también es luz, Todas las personas buenas están brillando y todos los malos, que han perdido el significado  de la vida, son oscuros. La luz oscura, fluctuando emana de ellos.

Todas las personas buenas son “Estrellas”. Esta no es una figura de discurso, pero una realidad. La vida presente entera del hombre y todos de sus vidas futuras depende en la luz de su “Estrella”. Esta estrella es el tesoro de su vida.

Cuando Cristo vino a la tierra, su estrella vino con él. Pero solo fue visto por los tres hombres sabios del Este. Cuando Cristo viene de nuevo a la tierra, su estrella será diez veces más  luminosa que era hace dos mil años. Pero solo será vista por aquellos  que están listos a aceptar la luz divina.

Esto es porque Cristo vendrá como una luz interna en las mentes y los corazones de los hombres. Esta luz atraerá a los hombres entre ellos y los unirá interiormente.

Estos hombres serán los hombres de la luz, los hombres con “Estrellas”.

Tales hombres con “Estrellas” eran una vez los apóstoles. Cuando subió de muerto, muchas “estrellas” aparecían. Ellas eran las “lenguas ardientes” a las que la escritura se refiere de una manera velada. Estas estrellas emitieron tal gran luz que una unión  se hizo entre los mundos visibles e invisibles, entre los apóstoles y los seres inteligentes, radiantes, los habitantes del cielo.

Cuando semejante luz envuelve un alma, no se vacila, no duda. Este es uno de los más grandes momentos en la vida de un hombre. Un sentimiento noble, tierno nace en ese momento y brilla calladamente y continuamente adelante. Este sentimiento es tierno y delicado, todavía intenso. Posee semejante el poderío interno que el hombre se pone invencible.

Así, si usted desea comprender la luz, camine donde la luz pasea. ¿La luz entra solo en los palacios reales?. Entra en los lugres limpios y sucios. Se ensucian las manos de la luz viviente. ¡Y si la luz que es tan elevada, baja y sucia sus manos con los pecados de hombres, cuanto más han los hombres en la tierra que hagan eso!.

La luz no detiene a nada. Penetra en los lugares más oscuros para iluminar y avivarlos. Esta es gran humildad. El hombre debe de aprender la humildad de la luz.

Si usted no posee la humildad de la luz, nada se volverá de usted.

¡Sea como la luz!. La luz va por todas partes, paso a través de todo pero no permanece allí. No una partícula de la luz se queda donde ha entrado. La luz constantemente abraza la tierra.

¡Como de grande es el corazón de la luz!.

¡Siga el camino de la luz!. El camino de la luz es un camino en que no hay ningún polvo.

No se olvide de una cosa más: si, en el camino que usted sigue, su estrella constantemente sube, usted está en el camino de la luz. Si, en el camino que usted sigue, su estrella constantemente oscurece, usted está en el camino de la oscuridad.

Cuando usted pierde el significado de vida, busca que es brillante. ¡Y que qué brilla eternamente y nunca disminuye es la Sabiduría!.

¡Sea el amigo del que brilla, la Sabiduría!. De dará el conocimiento. El conocimiento lo vestirá en el más bonito de los vestidos; la luz, porque la luz es el vestido del conocimiento.

Si usted desea permanecer libre, esté como la luz. La luz es libre.

Si usted desea ser fuerte, piensa de la luz. La luz es fuerte y viva.

 ¡Ama la Luz y sea libre!

 

 

 

jueves, 30 de abril de 2026

Como Amar un Ser Humano.

 

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos.
Es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa.
Es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni siquiera en sí mismo.
Es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la vida.
Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado.
Es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirte descubrir su verdad interior por sí mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirte que se amolde a tus ideales, sin exigirte que actúe de acuerdo con tus expectativas.
Es valorarlo por ser quien es, no por como tú desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarte tu fe y confianza en su poder como ser humano.
Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable.
Es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tú mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas.
Es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirte con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto... si tú quieres recibirlo".
Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando duda de sí mismo, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha.
Es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.
 Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea.
Es agradecerle a la vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne.
Es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.
Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas.
Es hacerle saber y sentir cuánto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior.
Es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría.
Es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.
Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios límites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquellos que consideras tus derechos personales.
Es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incómoda sin intentar herirlo o lastimarlo. 
Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.
Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona: es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tú formas parte.
Es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos.
Amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.
 
 

El Amor.

 

 Extraído de Mensajeros del Cosmos de Sixto Paz

 Si, somos vuestros hermanos Guías en Misión. Con ustedes, Sampiac.

 Pregunta: ¿Cuál es la ley mayor en el universo?

¡El amor en toda su dimensión!...

 Pregunta: ¿Pero qué es el amor?

 Sólo después de haber actuado conforme a lo que dicta el corazón pero con sabiduría, dando lo mejor de nosotros mismos, solo entonces, hablaremos del amor.

 El amor no se define, simplemente es... Consiste en ser y darse...

 Pregunta: ¿Cómo se manifiesta el amor?

 El amor se manifiesta en todo lo creado sin distinción, porque aun en la dramática lucha por la vida, que en apariencia se aprecia injusta y violenta por el apego a las formas, se puede llegar a ver la búsqueda de lo armónico y perfecto, del equilibrio y del contraste, del crecimiento y el renacimiento, de la superación y la evolución, de la vida y de la muerte. Muerte que realmente no existe por cuanto todo es en esencia cambio y transformación continúa.

 El amor es una fuerza que viene y va hacia el Creador. Allí nos origina y hacia allí nos devuelve pero como dioses: "hijos de la luz", después de haber pasado por la purificación y el perfeccionamiento en la oscuridad. Hasta aquí el dolor es aprendizaje y crecimiento.

El amor se manifiesta en la capacidad de entregarse con pureza de intenciones; pero de manera atinada y así, crecer a través del servicio. Es descubrir la esencia divina que hay en ti y en los demás, respetándola y cuidándola para que como una semilla crezca y de frutos.

Amor es descubrirse uno mismo en los demás. Es verse reflejado en los otros para aceptarse, cambiar, mejorar. Amar es valorarse para descubrir la propia potencialidad. Solo así ayudaran al cambio colectivo, por cuanto así descubrirán cuanto tienen para dar.

Pregunta: ¿Ustedes como expresan el amor?

 Nuestra guía y apoyo se basan en amor, porque es él, el que genera en nosotros la necesidad del despertar de la conciencia que la humanidad necesita para superar el momento actual que están atravesando.

Este es un amor que enseñamos con nuestra actitud, pero también del que aprendemos día a día... Porque el amor se renueva, crece y se corrige, se supera y madura; se hace sabio y prudente, pero para llegar a ello, más de una vez se ha expuesto y se ha equivocado.

 Es un largo proceso de aprendizaje el que nos llevara a todos al entendimiento del amor, y es por allí que nuestra misión consiste en hacerles recordar el rol protagónico que pesa sobre ustedes: ¡Ser artífices de trascendentales actos de amor universal! 

Un rol en el que se descubrirán portadores de la llave de un "umbral secreto" al que -por requerimientos del Plan Cósmico-, solo ustedes pueden acceder primero, para que los demás, aprendiendo humildemente de su esfuerzo y proceso, puedan a continuación ubicarlo y atravesarlo también.

 Pregunta: ¿Cómo puede ser esto posible?

Todos podemos aprender algo de los demás. No les resulta familiar aquella frase que dice: "Los primeros serán postreros, y los postreros, primeros".

 Pregunta: ¿Qué esperan realmente de la humanidad?

Que aprendan a amar, y que descubran lo que el amor les pile que den.

 Lo que ustedes deben desarrollar es una vivencia diferente del amor. Porque para las civilizaciones más avanzadas en esta última Creación, el amor ha significado solo el "bien común". 

Como una medida de convivencia y elevación, pero que rápidamente conoció sus limitaciones y produjo un estancamiento relativo en el ascenso evolutivo. 

Ahora, después de haberlos ob­servado durante mucho de vuestro tiempo, estamos convencidos de que hay en ustedes la clave de todas las respuestas que hemos aguardado; y que si es posible a través de vuestra participación, que podamos todos nosotros aprender alternativas nuevas de evolución; facetas diferentes en un replanteamiento general de todo cuanto hemos experimentado y como lo hemos entendido y enfocado hasta ahora. 

Y esto es porque nadie lo sabe todo, ni lo ha experimentado todo, y menos aún en el amor, donde cada día se plantea una experiencia de crecimiento nueva y enriquecedora.
Así como el Sol los ilumina y la Luna aclara vuestras noches, así debe brillar vuestro amor en vuestros corazones; pero un amor sin retacear, sin recortes. 
Amor como entrega al Plan de la Creación, porque todo es amor y el amor es uno en todo.

Pregunta: ¿Cómo se perfecciona el amor?

 El amor se perfecciona en el perdón, madura en la comprensión, vive en la tolerancia y se alimenta en la compasión y caridad. No hay amor sin misericordia, y ello nos lo está confirmando la esencia de esta humanidad terrestre. 

Y de nada sirve saberlo, hay que vivenciarlo. Sólo la experimentación permitirá el acceso a lo esencial.

Vivan y descubran el verdadero rostro del amor que existe potencialmente en ustedes, y el os llenara y colmara, haciéndoles sentir como un panal de miel inagotable, del cual todos podrán extraer y siempre habrá más para dar y compartir.

El amor verdadero no tiene por que agotarse sino que tiende a reproducirse. Cuanto más da, mas tiene para dar... Se retroalimenta.ç

Si vuestra vida se hace amor, todo cuanto hagan estará marcado y envuelto de dicha fuerza. 

Y no tengan temor a las consecuencias que trae el amor, porque con el habrán incursionado en el verdadero propósito de la existencia; y aunque se despierte una fuerza violenta contraria de oposición, esto sólo lograra coronar de éxito vuestra experiencia de amar.

Pregunta: ¿Si tienen tan claros los conceptos por qué les resulta difícil ponerlos en práctica?

 Es fácil hablar del amor pero otra cosa es actuarlo. La teoría llega a ser algo sencillo, frente a la vivencia, que es donde todo se complica. 

Muchas cosas son necesarias para materializar el verdadero amor, entre ellas conocer la propia misión de cada uno, la del colectivo de personas del que uno forma parte, y estar en el lugar y el momento adecuado para traducirlo en actitudes y hechos. 

Todo ello supone una conciencia elevada, pero sobre todo un corazón dispuesto a arriesgarse a equivocarse, porque siempre existe ese riesgo.

 Por tanto: ¡atención, que hasta para amar hay que aprender!... Habrá ocasiones en que el verdadero amor nos exigirá abstenernos de actuar...

 Si, habrá muchas situaciones y muy diversas en que no se deberá actuar  aunque se pueda dar todo lo que se nos pide, porque hay veces en que se podrá dar mas no dando nada o absteniéndose de intervenir, porque podría ser que en ese momento el accionar fuese más una interferencia o perjuicio que una ayuda.

Más de una vez deberán experimentar el amor a través del no hacer, de inhibirse de actuar.

Ama con todas tus fuerzas, pero no dejes de pedir inspiración y sabiduría en la actuación de tu amor, para sólo hacer lo adecuado aunque alguna vez esto signifique un no hacer.

 Pregunta: ¿Qué tanto puede el amor cambiar a una persona?

El amor los transformará lentamente, como el escultor a su escultura, extrayendo la esencia oculta en lo profundo de la roca, y hará de vuestras existencias luz, para ustedes mismos y los demás. Y la luz de vuestro amor os protegerá y los ayudará a incrementar su capacidad de dar.

El verdadero amor los motivará a hallar el valioso diamante que yace escondido en el carbón de vuestro interior.

 Pregunta: ¿Qué podemos esperar del amor?

 Que transforme vuestras existencias y modifique vuestro entorno. Porque para el amor no hay límites.

 El amor significa conocimiento con comprensión, trato con tolerancia y esperanza con paciencia.

El amor es el comienzo de una convivencia fraterna, sin egoísmo, sin enojos ni arbitrariedades. El amor se manifiesta fundamentalmente como justicia y equidad.

Dad al que tiene y al que no tiene, pues todos necesitan de este amor en mayor o menor medida. Pero solo den de lo que el otro necesita y no necesariamente lo que el otro les pide, porque allí está la verdadera caridad, en el amar con discernimiento y conciencia despierta.

  Pregunta: ¿Por dónde empezamos?

Empiecen por amarse a ustedes mismos, lo cual es el principio correcto para poder llegar al gran amor por la humanidad. Y no dejen de aprender por el amor... Nunca terminarán de hacerlo, convirtiendo vuestras existencias en una aventura eterna de descubrimientos inimaginables...

                                                                        Con amor, Sampiac

viernes, 10 de abril de 2026

La conciencia del Padre

 Una de las características más importantes del ser humano es, la búsqueda continua de mejorar su calidad de vida y de crecer espiritualmente y mentalmente.

Otrora, las formas de esta búsqueda eran muy variadas, pasando de las más primitivas creencias a las religiones más avanzadas.

Aunque hoy gran parte de la humanidad sigue buscando en primitivas y medianas actividades religiosas, hay una parte de ella que está siguiendo un camino mas recto y preciso, sea en el caso de individuos destacados en las más avanzadas enseñanzas espirituales de cualquier escuela de altos estudios, o en las religiones más adelantadas como es el caso del Cristianismo y el Budismo.

Pero aunque estas dos corrientes de conocimiento sean altas en valores, han quedado ya retrasadas en conocimiento cósmico, aspecto que el Ser Humano moderno necesita para el entendimiento de Dios y de su Estructura.

Hoy necesitamos un estudio adaptado a nuestro tiempo y a las necesidades diarias, en un mundo mucho más avanzado desde todo punto de vista. La propia fuente de conocimiento va variando según el estado evolutivo de quien lo requiere, por eso es de suma importancia que descubramos el camino más corto en nuestra ascensión hacia nuestro Padre Eterno.


En nuestro pasado, este conocimiento directo y claro de Dios, ha permanecido oculto a la mayoría de la humanidad, por el alto poder que este genera y por la riquísima evaluación de valores que se pide para su estudio.

Hoy, estas restricciones han sido abolidas debido al extremo punto de cambios que la Tierra esta transitando, y los conocimientos han sido dados a luz para que aquellos que puedan y quieran entenderlos y llevarlos a la práctica, puedan evolucionar más rápido hacia la Iluminación y consagración de su Ser.

Son consientes quienes están leyendo y adquiriendo este grado, quizás no tengan idea de lo que aquí es expuesto, pero también sabemos que la causalidad los ha traído hasta aquí, para vivenciar, si así fuere y de hoy en adelante, el camino más corto a la integración con tu Divina Presencia.

He aquí el Conocimiento Superior

El Encuentro con Nuestro Padre Superior, se define como la integración gradual de nuestra conciencia inferior (la personalidad) con la Conciencia Superior (el Ser Interior).

Esta fusión es la más maravillosa de todas nuestras tareas. Es el Verdadero Motivo de vuestra existencia en este planeta. Es la razón por la cual los grandes maestros de la sabiduría nos hablaron. Es la causa de que los sabios, maestros, gurúes, guías, escritores, artistas y toda la gama de actividades del ser humano tengan razón de ser.

Aunque ellos mismos no lo supieran "Esta Es La Razón" de todas las enseñanzas de La Tierra y de todos los variados y millones de caminos existentes hacia la plenitud de fusión con nuestro Ser.

Ahora, querida alma, tienes la verdadera causa de todos tus pasos por la Tierra y de todos tus sabores y sinsabores de todas tus vidas. Tienes el porqué has padecido todo ese sufrimiento casi eterno, del por qué has vivenciado los más exquisitos manjares y las más grandes hambrunas.

El por qué de haber padecido el dolor físico y la plenitud de la salud física. Todo, todo es una gran realidad pasajera que nada debe preocuparte por que, "Hoy Sabes Quién Eres" Las Partes Dividinales del Ser.

Las Partes Dividinales del Ser son:

* El Padre

* El Cristo Interno

* Sacratísimo Espíritu Santo

* La Madre Kundalini

* El Maestro Interno

  • El Estudio de cada una de ellas se puede perfeccionar en el curso de Conocimiento Superior de Aprender a Vivir", estudio de integración de la Conciencia necesario para llegar a la Maestría.

  • Estas enseñanzas no son encontradas con facilidad en bibliografías, aunque te diríamos más, nunca las hemos encontrado a excepción de las enseñanzas del Maestro Desoto y posiblemente en los más altos grados de los estadios Gnósticos de los Masones y de los Rosacruces.

  • "Aprender a Vivir” ha tomado sus enseñanzas de estas fuentes y de muchas más que para nuestra lástima hoy se encuentran perdidas por la contaminación inminente del Conocimiento Superior.

En Tus Manos está la Búsqueda de ellas.